—Tengo un regalo para ti. Te espero.
Caperucita sintió su voz anhelante llena de babas. Se encaminó al pueblo entre olivos suplicantes.
No se lo encontró en el bosquecillo; tampoco en el callejón oscuro. El lobo la aguardaba delante del altar de la iglesia.
Foto desde mi casa en Abruzzo (Italia).
¿Quien da mas miedo un lobo disfrazado de abuelita? o ¿Un clérigo disfrazado de humano?
Pd Linda vista desde tu casa.-
Se me ha puesto la piel de gallina.
A veces con unas pocas líneas basta ❤️