La isla
“Cariño, tenemos que hablar”. El estómago se le arrugó como papel celofán y el sabor a plástico quemado le impregnó las papilas. “No puedes marcharte así, esto lo hemos creado juntos, tú y yo. ¡No puedes abandonarme ahora! ¿Qué haré solo en esta isla?”. La balsa se alejó de la costa; atrás quedaban las colinas de botellas, contenedores, pañales y bolsas; cúmulos de basura que resplandecían al sol del mediodía. Se marchó, y su figura se disipó entre los vapores tóxicos, dejando a su paso una estela multicolor.



Me encanta la brevedad del microrelato, te hace llegar a la esencia y no desperdiciar ni una palabra. Aquí están muy bien utilizadas para dejar eco y pensamiento a la vez.
En mi caso he sentido que le dejaba con el marrón, que juntos habían creado, me da la sensación que se trata de una pareja que no ha sobrevivido a la paternidad en su pequeño paraíso. Pasar del yo, al nosotros como pareja es difícil, pero crear otro nosotros más que incluye a hijos es tremendo! O te une o te consume.
Este texto es breve, pero está cargado de metáforas. La que más me gusta es la primera, la del estómago. Me ha hecho preguntarme cosas: ¿Cómo llegó esa pareja a la isla?, ¿Por qué decide la mujer abandonarle? supongo que intentas reflejar la vida aburrida y cotidiana de una pareja que se rompe por la rutina y la falta de emociones. Bueno, así lo he interpretado yo, no sé si es lo que querías transmitir.